El enroque solo se puede hacer si se dan todas las condiciones siguientes

Viernes, 15 Agosto   

* Que no se haya movido el rey ninguna vez (si el rey se ha sacado de la casilla de origen y ha vuelto, tampoco se puede enrocar).
* Que la torre en cuestión no haya realizado aún ningún movimiento (si se ha movido y luego vuelve a la casilla de origen, ya no se puede enrocar).
* Que no haya ninguna pieza entre el rey y la torre, ya sea propia o contraria.
* Que no esté en jaque el rey, y que ni el cuadro al que se mueve el rey al final del enroque, ni los cuadros por los que ha de pasar el rey, estén atacados por piezas contrarias.

Observación: hace falta recalcar que sí es posible realizar en enroque si la torre está amenazada por una pieza adversaria o si la torre tiene que pasar por una casilla amenazada por una pieza contraria, siempre y cuando dicha casilla no sea una de aquéllas por las que ha de pasar también el rey durante el enroque. Esto es importante durante el enroque largo o enroque del flanco de dama (O-O-O).

El enroque es una jugada muy frecuente. Esto se debe a que es aconsejable enrocarse para resguardar así al rey de las acciones que puedan acontecer en el centro del tablero, donde las piezas contrarias pueden ser máximamente potentes, a la vez que se pone en juego la torre correspondiente. Normalmente se utiliza el enroque corto porque, entre otras razones, para realizarlo sólo hay que poner en juego dos piezas (caballo y alfil), mientras que para el enroque largo es necesario poner en juego tres (caballo, alfil y dama). Además, en el enroque corto, el rey está más cerca del borde del tablero, y por ello mejor resguardado.