Abandono o rendicion

Viernes, 22 Agosto   

Una partida termina si un jugador en cualquier momento se rinde, lo que se conoce como “abandonar”, ganando automáticamente la partida su adversario. Para abandonar generalmente se deberá decir “abandono”. También se entenderá que abandona si se retira del juego sin previo aviso o consentimiento, o si desordena las piezas en el juego intempestivamente. Del mismo modo, un adversario pierde automáticamente la partida si no se presenta a jugar dentro del tiempo estipulado, que suele ser de una hora para las partidas de 90 minutos más 30 segundos de incremento.

Para indicar la rendición es frecuente tumbar el propio rey en el tablero o simplemente estrechar la mano al adversario para felicitarle o bien detener el reloj. Sin embargo, estas formas de abandono no son estrictamente reglamentarias si no van acompañadas de una confirmación verbal de que se ha abandonado y pueden dar lugar a graves conflictos en ciertas situaciones extremas. Por ejemplo, en un caso real observado en un torneo, un jugador en posición desesperada realizó su jugada, puso en marcha el reloj de su contrario, y entonces alargó su mano. El contrario, al que le quedaba muy poco tiempo en el reloj, la estrechó, asumiendo que su contrario abandonaba. Sin embargo, en ese momento se agotó el tiempo del presunto ganador y entonces el que había alargado la mano exigió la victoria aduciendo que no había abandonado, sino que simplemente estaba saludando a su adversario. El conflicto generado no pudo ser dirimido por los árbitros presentes.